Los edificios emblemáticos y singulares que el acero materializa

El arquitecto César Pelli, fallecido hace unas semanas, dejó un legado de maravillas arquitectónicas por varias zonas del mundo compuestas por diferentes materiales y, entre ellos, destaca el acero.

En España, el arquitecto argentino nos regalo un pedazo de su arte materializado en diversos edificios. En Sevilla construyó el primer rascacielos de la ciudad, el más alto de Andalucía y el séptimo a nivel español. La Torre de Sevilla, como comúnmente se llama, se compone de una altura de 180, 5 metros y 37 pisos de hormigón con 3 subterráneos. La fachada es de vidrio acompañada de acero debido a la alta resistencia de este material a la corrosión y a los cambios de temperatura. En cifras para el montaje de esta torre se necesitaron 7.000 toneladas de acero, 30.000 metros cuadrados de hormigón, 19.000 metros cuadrados de vidrio, 60.000 puntos de control motorizados desde el ordenador central y 770 placas solares. Todo ello, junto a una inversión de 300 millones de euros.

Lo más característico de esta pieza es que se autoabastece de energía gracias a los módulos fotovoltaicos del edificio. La estructura para anclar los paneles solares está construida de aluminio con tornillería de acero inoxidable para asegurar una mayor ligereza y durabilidad en el tiempo.

Otra de las grandes construcciones que dejó en nuestro país se encuentra en Bilbao: la Torre Iberdrola. Realizada en 2011 fue la primera torre en Europa en obtener la certificación LEED Platinium, la más elevada del Consejo de Construcción Ecológica, que demuestra la eficiencia energética y el diseño ecológico. Esta torre de cristal se compone de 41 pisos, mide 165 metros y desde su planta 25 los visitantes pueden disfrutar de una experiencia 360º de la ciudad de Bilbao.

La elegancia del cristal se une con otros elementos como el acero y el vidrio que conforman la base escultórica de esta torre. La construcción de esta obra generó polémica debido a la zona donde estaba ubicada: La Giralda. Sin embargo, en su momento, Pellí defendió que su estética creaba un nuevo horizonte urbano que dialogaba con el resto de los edificios históricos que le rodean. Además de ofrecer unas vistas espectaculares de Sevilla entera.

Estos dos ejemplos de rascacielos modernos demuestran que el acero no solo es un material esencial para la construcción de edificios por sus características, también sirve para crear estructuras respetuosas con el medio ambiente.

Imagen de Graham OHare en Pixabay